Y todas esas veces me
imaginé larguísimos diálogos:
Se supone que no debería extrañarte,
Se supone bajo las reales reglas reglamentables de mi misma.
Me supongo yo también, que como tengo esta tendencia
masoquista
A querer hacer justo lo que no me hace muy bien entonces...
Entonces me descubro aquí y allá buscando
asociarte con muchas cosas...
Y cada vez que tengo el cielo a mi alcance
Busco Marte para quererte un poco más, para imaginarte, para
tenerte...
Y como es solo en mi cabeza juego a que vos también estás
Y que también me pensás... y que también me querés un
poquito,
Y en mi juego egoísta no te pienso pero te pienso
No te quiero pero te adoro, no me acuerdo pero te sueño, te lloro
y te río
Y ya no puedo tomarme un helado sin pensarte, ni
escuchar música sin cantarte,
Ni quererte sin querer, ni hablarte sin besarte
Y de golpe me doy cuenta: fracasé en mi absurdo intento de no
esperarte,
De no pensarte, de no quererte,
Y me desborda el alma
Y me duermo soñándote
Y me sueño escapando...


